
Pude deducir que el no reparaba en este estado romántico en el que yo me encontraba, el vivía con mas normalidad el dialogo con mi cuerpo. Ni siquiera imaginaba la cantidad de veces que mirándolo pensaba… “que hermoso que es”…su mano frotaba la mía con total soltura, mientras que mi pecho retenía el aire como pausando el momento. Y sonreía y bromeaba por tanto que yo lo observaba, y yo permanecía inmutable, mirándolo sonreír, espiando su mirada, captando su fragancia… y finalmente… sin que yo dijera nada, el me beso en los labios y me dijo “hasta mañana hermosa”… yo lo mire sonriente, desvaneciéndome de amor, le dije “hasta mañana, que descanses amor”.
Que duermas bien hermoso mío, mañana será siempre un día mejor, yo estaré en tu despertar, y junto con el sol te voy a besar. Que descanses amor mío….siempre te voy a cuidar.
hasra en la celeste muerte.
Somos, siempre, infinitos.